|
Existen muchas oportunidades
para analizar las operaciones
y detectar operaciones
inusuales o sospechosas . Al momento de
realizarse la operación,
el funcionario que la
tramita está en
una posición privilegiada
para analizar la información
disponible y definir si
se trata de una operación
inusual. Sin embargo,
este control no es suficiente.
Las operaciones deben
ser analizadas en su conjunto
para poder tener una mejor
visión de la actividad
del cliente y poder definir
si sus operaciones son
realmente sospechosas.
Por esta razón,
los sujetos
obligados, realizan análisis
posteriores con información
histórica para
detectar operaciones inusuales.
Este tipo de análisis
implica consolidar la
totalidad de operaciones
de un cliente en un período
determinado, por ejemplo
un mes o un año,
y analizar estas operaciones
en su conjunto. Consolidar
las operaciones de un
cliente frente a todas
las oficinas de una entidad
permite detectar operaciones
inusuales que en otras
circunstancias pasarían
inadvertidas.
Herramientas y técnicas
empleadas para el análisis
de operaciones para la
detección de lavado
de activos.
4.6.1.
Análisis centrados
en las operaciones
- Consolidación
de Operaciones
La forma más
simple de consolidación
es tomar todas las operaciones
de un cliente en un período.
No obstante, existen otras
formas de consolidación
más complejas,
las cuales pueden servir
para detectar operaciones
de lavado más especializadas.
Por ejemplo, ciertas entidades
consolidan las operaciones
por cliente, por grupo
familiar y por grupo económico.
A su vez, cuando se tiene
sospecha sobre vínculos
secretos entre dos personas,
es de mucha utilidad consolidar
sus operaciones como si
fueran una sola persona
para investigar su comportamiento.
- Comparación
de las operaciones con
las señales de
alerta establecidas
Una vez se tiene una
idea general de las operaciones
realizadas por el cliente,
estás deben ser
comparadas con las señales
de alerta preestablecidas
por la entidad con el
fin de descubrir si existe
similitud entre el comportamiento
del cliente y los mecanismos
comúnmente usados
por los lavadores.
De esta forma se puede
hacer un segundo control
frente a las operaciones
que deben ser detectadas
por las oficinas.
- Estudio
de clientes y perfiles
Una vez se conocen las
operaciones realizadas
por un cliente en un período
determinado, se puede
analizar si estas operaciones
corresponden con la información
que tenemos sobre el cliente,
en especial el perfil.
Las operaciones realizadas
por la totalidad de los
clientes se pueden agrupar
mediante el sistema de
segmentos, según
los criterios más
relevantes: tipo de operación,
localización geográfica,
volumen y frecuencia.
De esta forma, la entidad
puede definir unos grupos
o segmentos que describen
mercados homogéneos.
Las entidades pueden tener
sistemas de segmentación
tan complejos y sofisticados
como lo deseen, dependiendo
de sus herramientas tecnológicas
y el Conocimiento del
Mercado que hayan alcanzado.
Los segmentos permiten
comparar la evolución
de un cliente frente a
los segmentos. Por ejemplo
un cliente que siempre
realiza operaciones en
un segmento puede modificar
su comportamiento y realizar
operaciones en otros segmentos.
Este cambio de comportamiento
debe tener algún
tipo de justificación,
de lo contrario estamos
frente a una operación sospechosa.
Otro análisis
muy interesante que se
puede realizar es la comparación
entre la información
que tenemos sobre los
clientes y los segmentos
en los cuales se enmarcan
las operaciones. De esto
se desprenden conclusiones,
como por ejemplo características
especiales de los clientes
que realizan operaciones
en el segmento "Operaciones
Internacionales".
De esta forma, se pueden
encontrar clientes que
realizan operaciones en
un segmento contradictorio,
según la información
del Conocimiento del Cliente.
Los sujetos obligados
deben definir previamente
las operaciones que constituyen
un factor de riesgo de
lavado de activos. Son
operaciones que requieren
un control adicional,
según el conocimiento
que las entidades tienen
del negocio y de las modalidades
de lavado de activos.
Al analizar las operaciones
realizadas por sus clientes,
las entidades deben establecer
los factores de riesgo
que están presentes
en algunas de ellas, para
estudiarlas más
detenidamente o ejercer
los controles previstos.
Ejemplo:
Arcadio Buendía
es un cliente del Banco
de Oro y desde 1999 realiza
operaciones con Casinos
y Casa de Apuestas. Realizar
este tipo de transacciones
está catalogado
en el Manual de Prevención
al Lavado de Activos de
la Entidad como factor
de riesgo. Por esta razón,
el banco le asignó
al Ejecutivo de Cuenta
la labor de vigilar con
mayor detenimiento esta
cuenta. En desarrollo
de este control, se descubrió
que esta cuenta recibía
giros de divisas provenientes
de algunos Paraísos
Fiscales, lo cual conlleva
un factor de riesgo adicional.
La concurrencia de dos
factores de riesgo fue
suficiente para iniciar
el estudio y análisis
completo de las operaciones
del cliente.
subir
4.6.2.
Análisis centrados
en los clientes
En ciertos casos, el
análisis de las
operaciones se centra
en la actividad de los
clientes desarrollada
ante el sujeto obligado
(transacciones). En otros
casos, el análisis
de los clientes se basa
en la información
sobre su identidad y su
actividad económica
que tenemos gracias al
desarrollo de la Política
de Conocimiento del Cliente.
A este tipo de controles
nos referimos a continuación.
Las herramientas más
empleadas para el análisis
de clientes son:
- Análisis
de Estados Financieros
Los informes contables
deben reflejar fielmente
la realidad financiera
de una empresa. Por esta
razón, el sujeto
obligado los puede emplear
para entender los negocios
del cliente y verificar
si estos son coherentes
con las operaciones que
realiza y la información
que ha suministrado.
La información
contable permite extractar
información útil
para analizar las operaciones
de un cliente frente a
la posibilidad de realizar
operaciones de lavado.
A continuación
enunciamos algunos de
los elementos de juicio
que aporta la contabilidad
para este propósito:
- Composición
del capital
- Rentabilidad
- Productividad
- Manejo de efectivo
- Inversiones
- Operaciones internacionales
Cuando se analizan los
estados financieros hay
que determinar que los
mismos sean coherentes
y que correspondan a las
operaciones que realizan
los clientes ante la entidad.
Por ejemplo, una empresa
que muestra un gran endeudamiento
a una tasa elevada en
sus estados financieros,
no tiene justificación
para estar invirtiendo
a una tasa poco atractiva
y al mismo plazo.
- Comparación
con empresas similares
El Conocimiento del Cliente
no solamente sirve para
conocer clientes individuales,
también brinda
información muy
útil sobre ciertos
sectores de la economía.
Esta información
debe ser utilizada para
determinar si las transacciones
realizadas por un cliente
tienen sentido desde el
punto de vista del negocio.
Por ejemplo, un cliente
que dice ser productor
de café se acerca
a un banco y realiza transacciones
financieras durante un
año. La entidad
lleva trabajando con agricultores
desde hace muchos años
y conoce las características
de su negocio, principalmente
la carencia de ingresos
durantes el período
no productivo del sembrado.
Por esta razón,
el banco descubre que
el cliente es una empresa
fachada, pues las operaciones
realizadas no corresponden
al giro ordinario del
negocio del café.
- Seguimiento
a la evolución
de las operaciones del
cliente y su información
financiera
Pocos clientes realizan
operaciones en forma regular
y predecible. Por el contrario,
el comportamiento de los
clientes se caracteriza
por su irregularidad y
su impredecibilidad. Entre
otros factores, los clientes
suelen tener ingresos
y egresos variables o
extraordinarios sobre
los cuales el sujeto vigilado
no tiene información
suficiente para anticiparlos.
Pese a que las transacciones
de los clientes no son
regulares, las entidades
deben hacer un seguimiento
periódico de las
mismas con el fin de detectar
tendencias o rangos que
se salgan de los parámetros
de normalidad.
subir |